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Las nuevas microfinanzas

El desarrollo es uno de los grandes retos de nuestra sociedad, empezando por la erradicación de la pobreza. En ese sentido, la falta de acceso a recursos financieros es uno de los grandes obstáculos para las personas en tal situación. Es por eso que el acceso al crédito es considerado un factor importante que, combinado con otras condiciones, puede contribuir a que millones de personas salgan de la pobreza.

Los programas de microfinanzas buscan dar una respuesta a esa problemática. Desde los años 90 han tenido una importancia creciente en los esfuerzos para lograr objetivos de desarrollo. Actualmente se trata de un fenómeno consolidado, pero que sigue planteando interrogantes respecto al impacto finalmente logrado y sobre la forma en que los objetivos sociales y económicos se armonizan en las organizaciones que tratan la temática.

La actividad más extendida en este marco sigue siendo la provisión de crédito a pequeñas iniciativas. El fenómeno global de la inclusión financiera ha cobrado un indiscutible protagonismo en el campo académico y en la agenda de políticas públicas para promover el desarrollo económico y social. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) define a las Microfinanzas como “la prestación de servicios financieros, como créditos, cuentas de ahorro, seguros y otros productos financieros básicos que conllevan sumas muy pequeñas (micro), a personas pobres y de bajos ingresos que generalmente no tienen acceso a los servicios bancarios y financieros tradicionales. La microfinanciación se inició con el microcrédito, que es la concesión de créditos de poca cuantía a personas muy pobres, a menudo sin exigir fianza.”

Si bien no son una solución mágica y funcionan realmente como parte de un enfoque más integral, existe un enorme potencial para que las organizaciones internacionales de desarrollo ayuden a las comunidades.

De acuerdo al artículo de la Stanford Social Innovation Review (SSIR), A New Paradigm for Microfinance: Savings and Credit[1], escrito por Kate Schecter[2], cada vez más grupos internacionales de desarrollo se están alejando de la microfinanciación en la tradición de Grameen (es decir, pequeños préstamos de bancos con tasas de interés bajas) hacia los grupos locales de ahorro y crédito, para contrarrestar el enfoque tradicional a corto plazo. En este modelo, los participantes juntan sus recursos y luego se prestan unos a otros o invierten en sus comunidades. Este método elimina a los intermediarios, que a menudo cobran tasas de interés exorbitantes.

En todo el mundo, grandes organizaciones internacionales no gubernamentales (ONG) estiman que más de 10 millones de personas participan en dichos programas de ahorro y crédito. Al tomar el control de sus propias finanzas, las personas pueden decidir si desean invertir en una pequeña empresa o granja, invertir en la educación de sus hijos o atender otras necesidades. Muchos grupos de ahorro comunitarios usan fondos mancomunados para construir pozos de agua, escuelas o clínicas; establecen sus propias prioridades y establecen control sobre los bienes públicos que construyen, y el capital y el interés para desarrollarlos.

De acuerdo a la autora, los grupos comunitarios hacen crecer su capital tan rápidamente que necesitan formar cooperativas para administrarlo. Luego se mueven a un nivel más alto de crédito y crecimiento, desarrollando contabilidad, marketing, abogacía y otras habilidades comerciales necesarias para expandir los mercados y la producción.

La autora sugiere seis formas en que las organizaciones no gubernamentales (ONG) pueden ajustar sus programas para otorgar mejor asistencia con las iniciativas de ahorro y crédito, dejando atrás aspectos de desarrollo prevalecientes que mostraban puntos contrapuestos:

1. Permitir que los participantes administren sus propios fondos y puedan mantenerse a sí mismos una vez que la ONG se retire. De lo contrario, el grupo no será autónomo: A través de la capacitación de los grupos y un proceso participativo para identificar líderes en las comunidades, la ONG puede renunciar a la administración diaria de los fondos.

Cuando la organización World Neighbors, que dirige la autora, estableció un programa de ahorro y crédito en Oecusse, Timor Oriental en 2009, capacitaron a los participantes en el proceso básico de reunirse cada semana, administrar fondos y establecer tasas de interés bajas para ayudar al crecimiento del fondo. Uno de los primeros participantes, lideró con éxito el grupo durante cinco años. A pesar de que solo tenía educación primaria, la capacitación le permitió convertirse en un experto en cuestiones crediticias. Su ejemplo ha llevado a otros a dar un paso adelante, adquirir capacitación y habilidades, y liderar otros grupos en Timor Oriental.

2. Mantener la dirección por varios años: El extenso tiempo utilizado en la acumulación del capital necesita la participación de la ONG a largo plazo.

World Neighbors ayuda a fortalecer organizaciones preexistentes formadas en la comunidad o ayuda a crearlas para que el trabajo pueda continuar después de que se retiren. Por ejemplo, en Timor Oriental, estuvieron asociados con Binibi Faef Nome (BIFANO), una organización comunitaria centrada en el desarrollo de las capacidades de los jóvenes, durante ocho años. El trabajo ha incluido un plan que transferirá las funciones y responsabilidades de liderazgo y supervisión a BIFANO. Al capacitar a los líderes en la organización comunitaria sobre cómo desarrollar y administrar los grupos de ahorro y crédito, y al brindar cursos básicos de gestión y educación financiera, pueden hacerse cargo cuando sea el momento adecuado.

3. Involucrar a hombres y mujeres: Un enfoque inclusivo ayuda a las comunidades a comenzar a desafiar y eliminar las brechas de género y la discriminación, que obstaculizan la capacidad de las mujeres para trabajar y obtener un ingreso fuera del hogar.

Los grupos de ahorro y crédito que World Neighbors ha ayudado a implementar en India están compuestos y liderados principalmente por mujeres. En 2001, formaron un grupo de ahorro y crédito con un socio local en un pueblo del estado de Bihar. Con el permiso de su esposo, Munni Devi se unió y utilizó el crédito para aumentar significativamente la producción agrícola y los ingresos de su familia. Participó en capacitaciones y luego formó su propio grupo e implementó programas en las aldeas para abordar cuestiones como la salud, el saneamiento, la inmunización y la violencia doméstica. Más tarde se postuló para ser la directora electa del consejo de la aldea, y con el apoyo de sus grupos de ahorro y crédito, su esposo y otros, ahora es modelo para otras mujeres interesadas en el liderazgo político.

4. Grupos pequeños y sin límites de tiempo: Los grupos de no más de 30 o 35 miembros son los más exitosos. Los integrantes del grupo pueden apoyarse mutuamente a medida que crece el capital. Si hay un miembro que tiene dificultades para pagar un préstamo, el grupo puede apoyarlo. Si los participantes no tienen mucho dinero, pueden tardar más en acumular capital, pero serán los encargados de hacer el proceso. Una vez que los grupos se hacen más grandes, el mecanismo cambia a un modelo cooperativo más tradicional donde el tamaño es ilimitado.

Chameli Devi es un habitante de Bihar, India, que se unió a un grupo de ahorro y crédito iniciado por World Neighbors. En la primera reunión, todos depositaron 35 centavos. Pasaron muchos meses antes de que el grupo pudiera otorgar préstamos suficientes para comenzar un negocio. Devi eventualmente tomó un préstamo para comenzar un negocio de muebles que vende a pueblos cercanos. En 2017, ganaba más de 50.000 rupias (alrededor de 6500 dólares) en ventas anuales, una cantidad extraordinaria para un miembro de su clase en su aldea. Su éxito ha demostrado que cualquier persona puede comenzar desde cero y, con paciencia y dedicación, ahorrar y pedir prestado de manera que pueda mejorar drásticamente los niveles de vida.

5. No involucrar bancos: Los programas de ahorro y crédito basados en la comunidad evitan altas tasas de interés y condiciones onerosas para los prestatarios si tienen problemas para pagar un préstamo. En comunidades pequeñas, los grupos pueden establecer sus propias tasas de interés bajas y ayudar cuando alguien no puede hacer un pago.

Los pequeños grupos de ahorro y crédito tienen muchas ventajas, pero su tamaño puede limitar la cantidad de crédito que pueden otorgar. Para escalar, World Neighbors ayuda a los grupos a unirse para formar cooperativas de ahorro y crédito. En Kenia, por ejemplo, el Akukuranut Development Trust (iniciado por World Neighbors) ha evolucionado con éxito de un grupo pequeño de ahorro y crédito a una cooperativa considerable. Con una base de capital de millones de dólares, compite con muchos bancos. Sin embargo, por sus raíces comunales, todavía presta a tasas bajas y evita cargar a los prestatarios que experimentan dificultades de pago.

6. Ayudar a las comunidades a crear ahorros que perduren: Esto garantiza que haya dinero para invertir de nuevo en la comunidad durante mucho tiempo.

Además de Wolrd Neighbors, otras organizaciones de desarrollo, grandes y pequeñas, están utilizando la metodología con gran éxito. Organizaciones como CARE, Oxfam, CRS, PLAN y la Fundación Bill y Melinda Gates también han implementado el enfoque, pero todavía se considera una forma relativamente nueva de ayudar y, a menudo, se combina con microfinanzas tradicionales.

Es importante recalcar que la metodología realmente funciona cuando se la aborda como parte de un enfoque que involucre salud, saneamiento, mejores técnicas agrícolas, educación y otros servicios; el bienestar económico no es sostenible sin ellos. Existe un enorme potencial para que las ONG ayuden a las comunidades a ayudarse a sí mismas llenando este vacío en la dinámica de desarrollo.

[1] //ssir.org/articles/entry/a_new_paradigm_for_microfinance_savings_and_credit

[2] Kate Schecter, Ph.D, president y CEO de World Neighbors, una organización global de desarrollo con sede en Oklahoma. World Neighbors actualmente trabaja en América Latina y el Caribe (Bolivia, Haiti, Guatemala y Peru), África (Burkina Faso, Kenya, Mali, Tanzania and Uganda), y Asia (India, Indonesia, Nepal y Timor-Oriental).

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